Reconozco esta sensación familiar de angustia y aprehensión al mismo tiempo y no me gusta. Pasé muchos años de mi vida encerrada en esa espiral de frustrante depresión y no quiero volver. Pero cada vez que me tropiezo, la rabia me inunda entera, porque ya lo sabia, en cierto modo ya sabia que la piedra estaba ahí. Te quiero, muchísimo, y aunque en mi interior me debata entre si ese amor es o no egoista, eso no cambia lo que siento por ti. Que quiero despertarme todos los dias pensando en tu mirada, todos los besos, quiero que sean de la miel de tu boca, todas las caricias de tus manos. Que quiero poder sentirte entre mis brazos y no soltarte nunca, quiero compartirlo todo contigo, que tus alegrias me alegran el dia y tus penas ensombrecen hasta el más claro lucero. Tienes derecho a odiarme, a resentierte, pero yo te quiero y no podras canviar eso. esta loca enamorada lo siente y lo siente de verdad, esta vez si.
25/10
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